
UNA CORRIENTE DESESTABILIZADOR
QUE LIGA TODAS LAS GRANDES CRISIS FINANCIERAS
Marcello Pili *
(l’Opinione 5.11.94)
LA ACCIÓN desestabilizador
efectuada sobre la lira en los días pasados ha hecho protestar exactas
relaciones entre la situación política interna italiana y la situación
financiera interna e internacional. En un anterior artículo dijimos, a propósito
de la exigida "autonomía" del Banco de Italia, que no estuvo en
discusión la autonomía pero la fidelidad y la fiabilidad él. Eso porque de
mucho tiempo y con operatorios bien expertos está en acto la desestabilización
"anticapitalistica" y este strumentario corrompido, hecho de personas
y medios, está todavía bien presente y administra hechos como aquellos de los
días dados a Londres como a aquellos de la devaluación de la lira de hace dos
años, 1992, y es enrocado dentro de nuestro país con un tipo de interés
elevado, que "paga" la participación al póquer de hacienda y países
de destruir.
El
primero episodio de este fenómeno fue la crisis del 1929. Crisis de tontería y
técnicamente estúpida, basada sobre la infidelidad y sobre el inaffidabilità
de algunos banqueros centrales del occidente.
El
banco central enfrentó desde siempre crisis de liquidez, a través de oferta de
medios monetarios y, por lo tanto, por los siglos anteriores no hubo ninguna
crisis posible, ni del bolso, ni de los consiguientes efectos destructivos en el
sistema crediticio y luego productivos generalmente.
Pero se
sabe que la moneda es por unos "instrumento" del diablo y ancla más
si da un "diabólico" bienestar como lo que se tuvo en los Estados
Unidos en los años '20, los del bonito èpoque. Este "diabólico"
bienestar en el mundo hizo sombra de higo a un "nuevo proyecto de sociedad"
comunista, que derivó recto recto de las experiencias de gestión gesuitiche
del Uruguay del ‘600. Tal experiencia se presentó desastrosa y por tanto se
sugirió, si no se pudo hacer desarrollar la economía comunista, que se pudiera
destruir al menos el anillo economía-bienestar-diabólico-consumista del
capitalismo.
Apenas
instalado el comunismo en Rusia, por la ambición de los comunistas a
enfrentarse con las cosas importantes (EE.UU.), fue instalado en los Estados
Unidos a un vibrión llamado hampa, apoyado a la comunidad italiana, que se
benefició del tradicional empleo del bandolerismo y de la marginación, a
ventaja del antistato de aquel momento.
Ya del
1921 se instala en los EE.UU. el fenómeno delinquenziale, conocido a la
historia por el hampa de Chicago, que, después de la segunda guerra mundial, se
vuelve oficialmente y orgánicamente la mafia, verdadera "enfermedad"
del capitalismo procurada. Hacia el fin de los años '20, visto que la acción
de molestia conseguida por el equipo de Chicago fue ridícula y desapareció en
el ancho bienestar americano que se difundió a Europa, como sucede hoy en
Italia, se buscó otra acción fácil-fácil, que ha sido aquel del castigar un
instrumento del bienestar, cuál aquel de la Bolsa de Nueva York, arrastrando
luego el sistema crediticio, que quizás en un primer momento participó en el
"juego", alentado que el juego tuvo un alcance limitado, a una "lección
histórica" sobre el "diabolicità" de la Bolsa.
Lo que
sucedidas después de fue causa de la infidelidad de los banqueros centrales y
sus funcionarios, que invocaron el no intervención para manifestar su
infidelidad.
Se sabe,
la economía sin la guía humana como la vida humana misma, va a la muerte que
sola es condición inmanente. Pero
se quiso aquí golpear aquella libertad del hombre en los comportamientos de la
economía, que fueron fructuosos de bienestar y que hicieron salir el mundo de
la Mediana Edad. Esta libertad fue golpeada
pesadamente e indicada como causa culpable, procurando un daño a la humanidad
enorme: la crisis económica del '29 antes y la guerra luego mundial, dónde el
comunismo se encontró en cambio apoyado.
Hicieron
decir a los corrompidos que ellos actuaron según las reglas del "laissez-faire",
como hoy nos dicen que lo que vemos es el libre-obrar mercado de Londres, dónde
las reglas de control monetario de las divisas han sido hechas saltar con la
crisis monetaria del 1992.
Quien
sustenta la justeza de aquellas operaciones del 1992 hace de base de apoyo por
las provocaciones de hoy y de aquellos de mañana, ya que el mecanismo no obra sólo
contra Italia pero obra, también, ofreciendo rentas y distribuyendo daños, a
nivel mundial. El haber dado crédito el comunismo como "teoría
social", aceptando lo como interlocutor como modo de organizar la economía,
en vez de como antistato capaz de destruir el Estado, la vida social y el
bienestar, hace sí que este sonidos la flauta mágica que lleva los ratones al
río. Si nosotros no queremos hacer el fin de los tipos frente a la flauta mágica,
tenemos que contar con aquella diferencia de cerebro que la naturaleza nos ha
dado, para ver que la vida es pesada y fructuosa y que la vida beata predicada
por los comunistas es y es solamente la muerte.
LA ETERNA LUCHA DEL ITALIA
LIBERISTA
Marcello Pili *
(l’Opinione 27.11.94)
AGRADECEMOS el Periódico de
Fieltros que está dándonos una historia de Italia no simple y no de cuentos de
tasca, como fue anteriormente aquel ralea sobre el mismo periódico de
Montanelli. En la historia de Fieltros, que no es excelente, hay al menos la crónica
y es verdadera: se ve como el Resurgimiento italiano les haya sido contrastado
de manera paroxística y los patriotas golpeados a fusilazos y encarcelados para
impedir la formación de la Italia liberal.
Las
fuerzas que quisieron impedir la unificación de la Italia liberal fueron los
Estados del Norte, del Centro y del Sur, atados por un solista hilo antiitaliano:
el hilo de la "diosa Madre" mediterránea, quedado, después de haber
destruido el imperio Romano. Y la misma diosa que vino del oriente y que fue
parada por los ejércitos asirios; la que los fenicios llamaron diosa Tanit, que
les infundió mucha miedo, de inducirlos a sacrificar a ella a sus hijos. Esta
diosa no logró nunca pasar los confines del mundo occidental helenístico. Así
el imperio Romano pudo extenderse sobre todo el mundo entonces conocido y, con
ello, la cultura occidental, fructuosa de un bienestar, nunca visto antes de
entonces, basado sobre la constitución del primero mercado común de la
historia, que unió la Sudán actual y Etiopía a Escocia, con las ventajas del
librecambio y la división del trabajo y el comercio por especializaciones.
Donde, luego, el valor y la profesionalidad han sido reemplazadas por la apología
de la debilidad y la vida fácil, de ella de Madre, el imperio Romano se ha
derrumbado y el mundo ha caído atrás en la barbarie por mil años y más.
Sólo
la revisión religiosa y el renacimiento de las artes, profesiones y actividades
económicas, bajo el ejemplo del imperio Romano, ha permitido retomar el camino
de la historia y el bienestar, después de la pesada contribución de un milenio
pago al de Madre. Pero esta diosa Madre no se ha dado por vencida, ha llamado la
debilidad sociabilidad y la profesionalidad explotación y es repartida con el
vibrión de la discordia dentro de la sociedad reformada del occidente.
Tal
discordia ha sido llamada lucha de clase mientras fue y es lucha al bienestar,
que emancipa el ciudadano-hijo de la diosa-madre asistencial. ¡Si un hijo
vuestro de un año aprende a caminar cayendo, podéis aceptar que alguien le
ofrezca un bastón "para ayudarlo"?. Ciertamente no! Todos entienden
que quién quiere "él ayudar" en realidad lo quiere dependiente, cojo
inestable e inseguro. Lo que vemos hoy en los telediarios es la réplica de lo
que vemos en los fascicoletti de Fieltros sobre el Resurgimiento: les fusiláis
a los patriotas, que se baten por la Italia liberal, de las mismases fuerzas que
han contrastado el Resurgimiento, la formación de la Italia liberal y su camino
unitario y qué hora obran dentro de Italia, como partidos que tienen como
característica el ser contra la Italia liberal y la Italia de los italianos.
Desde
siempre, Italia preunitaria de muchos Estados fue destrozado por los partidos
que son atribuibles, como hoy, a dos: uno por la diosa Madre, la apología de la
debilidad, del assistenzialismo y de la sujeción política; uno por la
eficiencia del trabajo, por la independencia y la libertad del ciudadano, la
profesionalidad que sola es matriz de bienestar.
El
choque político en acto es nada nuevo, es la usual historia de los Estados
reaccionarios contra la Italia liberal, qué hora se llaman comunistas y
cattocomunisti. El haber legitimado como estos partidos y estos valores internas
al Estado democrático es un error. Ellos persiguen en cambio el debilitamiento
del Estado liberal italiano, por la apología, la práctica de la debilidad y el
assistenzialismo, para entregar Italia al extranjero, también parecido, y
tenerla sumisa como nuevo Estado de la diosa Madre.
Los
liberales tienen que saber que la libertad y la patria no son cosas que se ganan
por última vez, aunque nuestros libros subsidiarios de la tercera elemental,
quizás no desinteresadamente, enseñaron que "ya tenemos la Italia unida",
"ya tenemos la libertad, gracias al Resurgimiento", invitando implícitamente
a dormirnos sobre. Así no es: la libertad defendida se pierde; a la eficiencia
se sustituye la debilidad, el assistenzialismo y la miseria. Todo esto es
propuesto hoy como opinión de una parte política, pero es un verdadero
proyecto de muerte. La diosa Madre no quiere sino el hijo se emancipa y salga de
la edad de la piedra.
Eso ya
ha ocurrido y ha sido superado una vez, pero vemos que no es superado por última
vez, y tenemos que vencer la tentación de la debilidad y la muerte y de sus
partidarios, cada día. La reanudación de la cultura liberal, la defensa del
libre pensamiento individual y no el adoctrinamiento de masa debbono, sea en la
información que en las relaciones con la pública administración, ser la base
de aquella higiene personal y mental que le da al ciudadano el sentido de ser un
ciudadano.
No hace
falta hoy hacerse desviar del hecho que la apología de la debilidad siempre es
hecha con nuevos nombres, cuales mafia, camorra, ‘ndrangheta, comunismo,
droga, assistenzialismo, cuestión meridional, malestar urbano, polución etcétera,
etcétera, etcétera.
*Università di Roma “La
Sapienza”